El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, ha reconocido los errores cometidos esta semana al esperar que más militares apoyasen la denominada Operación Libertad, con la que espera lograr el «cese definitivo» de la «usurpación» del régimen de Nicolás Maduro. Ha admitido que necesitan más altos cargos del régimen que se sumen a  su causa y ha considerado la opción de una intervención militar de EEUU en el país. 

En una entrevista concedida al diario The Washington Post, Guaidó ha admitido que esperaba que al producirse una oleada de deserciones dentro del Ejército, Maduro dimitiese. Sin embargo, el llamamiento de Guaidó para que los militares se «sumasen al proceso de cambio» no produjo deserciones masivas. «Tal vez necesitemos más soldados o, tal vez, necesitamos que más altos cargos del régimen estén dispuestos a respaldar la Constitución», ha señalado en esta entrevista.

Tras ser preguntado sobre qué haría en caso de que el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, le ofreciese una intervención en Venezuela, Guaidó ha respondido que le diría lo siguiente: «Querido amigo, John Bolton, gracias por toda la ayuda que ha brindado a esta causa. Gracias por la opción, la evaluaremos y probablemente la consideraremos en el Parlamento para resolver esta crisis. Y si es necesario, tal vez la aprobemos».

En este sentido, Guaidó ha hablado sobre una posible intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, en el marco de la última escalada de tensión en la nación caribeña. «Estamos evaluando todas las opciones. Es bueno saber que aliados importantes como Estados Unidos también están evaluando estas opciones. Eso nos da la tranquilidad de que si necesitamos cooperación, sepamos que vamos a poder encontrarla».

«Sentarse con Maduro no es una opción», ha dicho después de ser preguntado sobre si existía la opción de una mesa de negociación entre ambas partes. «Eso ocurrió en 2014, en 2016, en 2017… El fin de la usurpación es una condición previa para cualquier diálogo posible», ha añadido. Además considera que Maduro no ha ordenado su arresto por que «tiene miedo».

Poco seguimiento en la nueva llamada a la movilización

Por otra parte, la oposición, con Guaidó a la cabeza, había convocado para este sábado marchas hacia los cuarteles para entregar proclama en la que se exhorta a la FANB a romper con Maduro, a quien tilda de «dictador», pero el seguimiento ha sido discreto.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha garantizado que las Fuerzas Armadas están decididas a defender «la soberanía nacional y la Constitución» frente a «un puñado de traidores» a las órdenes de Estados Unidos. «Un puñado de traidores que se venden a los intereses de los EE.UU, no manchará el honor militar de la Patria», ha publicado Maduro este sábado en su cuenta de Twitter.

La organización Foro Penal ha informado de que entre el 30 de abril  y el 1 de mayo se han constatado 256 detenciones, 19 de los cuales corresponden a menores de edad. El estado con más detenciones es el de Zulia, con 92, seguido de Lara (49), Carabobo (36) y Caracas (19).

Una crisis de legitimidad

La crisis venezolana se agravó el 10 de enero, cuando Maduro inició un segundo mandato que ni la oposición ni buena parte de la comunidad internacional reconocen porque consideran que las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo fueron un fraude. El 23 de ese mismo mes el presidente de turno de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se autoproclamó «presidente encargado» de Venezuela.

Guaidó anunció el 30 de abril, junto a un liberado Leopoldo López, el inicio de la ‘Operación Libertad’ para derrocar a Maduro, asegurando que contaban para ello con el apoyo de «un grupo importante» de militares. El presidente venezolano, por su parte, califica los hechos de «escaramuza golpista» y asegura que ha sido derrotada.

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