El presidente Pedro Sánchez se rodeó esta mañana de lo más granado del mundo empresarial, la sociedad civil y todo su Gobierno para pedir «unidad política y social» en la lucha contra el coronavirus y la reconstrucción de España.
En el punto de mira de ese llamamiento a la «unidad», a desterrar las luchas partidistas y a lograr una «amplia base parlamentaria», se encuentra la aprobación de unos Presupuestos que afiancen su legislatura al menos 40 meses más y que dependen de un difícil equilibrio. Y es que las Cuentas todavía se están perfilando y el socio de Gobierno del PSOE, Podemos, ya se ha negado a aprobar unos presupuestos pactados con Ciudadanos. Un veto preventivo al que se ha sumado PP al rechazar respaldar cualquier proyecto que cuente con el visto bueno de la formación que dirige Pablo Iglesias. Apela a «arrimar el hombro» y tener altura de miras para superar la crisis del covid-19 El presidente del Gobierno, que se niega a seguir prorrogando las Cuentas de Montoro y a que su futuro dependa de ERC, que también ha dicho que no está dispuesto a negociar, ha urgido al grueso de los partidos a «crear un nuevo clima político» y «arrimar el hombro».
«Existen fuerzas que se autoexcluyen antes de conocer la pregunta, pero España necesita a muchos arrimando el hombro, si no a todos, a los que más», aseguró Sánchez durante la conferencia ‘España puede’ que dio en Casa de América a modo de pistoletazo de salida del nuevo curso escolar. Un discurso que duró más de una hora y que en más de una ocasión recordó a una arenga a las tropas propia de Hollywood o de Wiston Churchill. Y es que, «si superamos la Guerra Civil y el franquismo» (Sánchez dixit), el covid-19 también porque «España puede, si España quiere».
«No hay soluciones sin dialogo. Nosotros nos comprometemos a garantizar una legislatura estable pero nos toca ahora decidir si también queremos que sea fecunda. Hay que redoblar fuerzas sumándolas, no dividiendo», señaló el presidente del Ejecutivo que este miércoles arranca la ronda de contactos con los partidos de la oposición (PP, Ciudadanos…) a modo de acercamiento para a tratar los Presupuestos.

En este contexto, Sánchez, que también busca limar asperezas con Podemos, ahondó en la idea de que el reto que afronta España es «enorme» y que está por encima de las ideologías. «No apelo a la unanimidad. La gravedad no exige que la gente abandone sus convicciones o la escala de valores. Sólo pedimos acompasarlas al momento excepcional e inédito, al bien superior que es la recuperación del país», reiteró Sánchez, que recordó la importancia de renovar las instituciones como el Consejo General de Poder Judicial o el Defensor del Pueblo, cuyos cambios dependen del PP.
Así, deja en el tejado de las demás fuerzas políticas y administraciones la responsabilidad de sacar adelante el presupuesto y aprobar reformas que permitan sacar a España de la crisis. En este punto, el portavoz del PP y alcalde Madrid, José Luis Marínez-Almeida, reprochó a Sánchez que pida unidad cuando «no la hay dentro del Gobierno» y puso en duda que el presidente pudiera liderar la salida de la crisis. «España puede. La pregunta es: ¿Pedro Sánchez puede?», señaló. Por su parte, Inés Arrimadas (Ciudadanos) se mostró más que dispuesta a negociar los presupuestos y dejó claro que serán «exigentes pero constructivos». Los grandes del Ibex El discurso de Sánchez estaba así más dirigido a los políticos que no acudieron a que las grandes personalidades presentes. Entre ellas se encontraban alto dirigentes del Ibex 35 como Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander; Florentino Pérez, presidente de ACS; José Ignacio Galán (Iberdrola), el consejero delegado de Inditex, Pablo Isla; el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri; Carlos Torres Vila (BBVA), el presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales; Isidre Fainé (Caixabank), Antonio Brufau, presidente de Repsol; Beatriz Corredor (REE), Ignacio Madridejos, consejero delegado Ferrovial; o Maurici Lucena (Aena), entre otros. Todos ellos aprovecharon los minutos previos al evento para saludar a los ministros e intercambiar impresiones aunque las mascarillas, que no siempre estaban bien puestas, han impedido atisbar el tono de los encuentros.
No acudió al encuentro, sin embargo, el presidente de Iberia y futuro consejero delegado de IAG, Luis Gallego. Tampoco se pudo ver a Francisco Reynés, presidente de Naturgy o al jefe de Colonial. «La unidad se tiene que definir con políticas y en los presupuestos generales. La clave es qué componen los presupuestos y no con quien se aprueban», dijo Sordo (CCOO) Dentro del mundo económico, también acudió al encuentro Eduardo Abad, presidente de UPTA, que aprovechó la ocasión para denunciar que el colectivo está «tocado de muerte». Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, y los representantes de los sindicatos UGT (José María Álvarez Suárez) y CCOO (Unai Sordo) también escucharon el discurso del presidente. Tras el mismo, Sordo compareció ante los medios y apoyó el mensaje de Sánchez de pedir unidad a los partidos y agentes sociales para que «la legislatura sea fecunda», pero con matices y siempre dependiendo de las políticas y los Presupuestos que se promuevan. «La unidad se tiene que definir con políticas y en los presupuestos generales. La clave es qué componen los presupuestos y no con quien se aprueban», aseguró Sordo, que pidió evitar vetos.

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