A pesar de la evolución tan positiva del mercado laboral en el mes de julio, esta mejoría ha tenido un impacto desigual en los parados dependiendo de la duración del desempleo, según pone de manifiesto Fedea en un reciente informe sobre el efecto del covid-19 sobre la economía y el mercado laboral en España.
Así, mientras que el paro de corta duración ha caído notablemente, el paro de larga duración ha seguido creciendo Así, desde febrero, el desempleo de más de 12 meses ha aumentado en 208.000 personas (un 16,8%). De esta forma, y al igual que en anteriores crisis económicas, vuelve a reproducirse uno de los problemas socialmente más costosos y más difíciles de resolver, concluye Fedea que remarca que marzo registró el mayor aumento del paro en un solo mes de toda la serie histórica.
La caída de paro en julio se centró esencialmente en los parados de corta duración. Así entre junio y julio, el paro de corta duración descendió en 133.000 personas, mientras que el de larga duración ha aumentado en 43.000 personas. Los registrados en las listas del Sepe con duración entre 3 y 6 meses son los que más han caído (154.000 personas).
Uno de los datos más impactantes del mes de mayo, según resalta el informe de Fedea, fue el aumento del número de demandantes de empleo que ascendió a 8,36 millones, unos 874.000 más que en abril. Este hecho se produjo esencialmente por el registro (con cierto retraso) de los demandantes ocupados, en especial, aquellos con relaciones laborales cubiertos por Expediente temporal de Empleo. El número de demandantes alcanzó así un record con dos millones más que en mayo de 2013 (en la anterior crisis, la financiera de 2012-2013).
En el mes de junio, el número de demandantes se reduce en unos 94.745 y en julio en cerca de 463.000, reduciéndose a 7,8 millones. El número de parados, por su parte, se redujo por primera vez desde el inicio de la pandemia, pero la variación interanual siguió creciendo hasta llegar a los 847.000. Caida de colocaciones Esta característica de la evolución del paro, dominada esencialmente por la caída de las colocaciones se mantuvo en mayo y en junio, no obstante en julio se ha producido el fenómeno contrario. En efecto, las bajas del paro han sido superiores a las de años recientes, y las altas también se han reducido teniendo que retroceder al período anterior al inicio de la crisis del 2009-2013 para observar un número de altas en el paro inferior al de este mes de julio.
En cualquier caso, remarca el informe de Fedea, las variaciones intermensuales de las altas de demanda entre junio y julo de 2020 siguieron el mismo patrón que las bajas y que los contratos y colocaciones. Si en el 2019, se registró un aumento de las altas entre junio y julio, en el 2020 se produjo una disminución de las mimas.
De hecho, la mayoría de los sectores en los que se produjo el mayor aumento del número de colocaciones, coinciden también aquellos en los que se produjo una mayor reducción en el número de altas de demanda.

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